A lo largo de más de un siglo, Federico Giner ha acompañado a miles de escuelas y organizaciones en la creación de espacios donde aprender, enseñar y compartir.
Hoy, en su 115 aniversario, la marca da un paso adelante y presenta su nueva identidad visual, una evolución que refuerza su esencia, pero la proyecta hacia el futuro con un lenguaje más fresco, versátil e internacional.
El nuevo rumbo parte de una realidad: la expansión internacional de la compañía ha crecido con fuerza en los últimos años. FG es una marca más directa, contemporánea y universal. Transmite innovación, diseño y confianza.
Una identidad renovada que mantiene su esencia
El rediseño de la marca parte de un equilibrio entre legado y modernidad.
Los objetivos eran claros:
– Evolucionar la marca sin perder su esencia.
– Dotarla de mayor frescura y dinamismo.
– Crear un símbolo “FG” icónico y sólido, capaz de ganar protagonismo con el tiempo.
– Construir un universo visual coherente, versátil y alineado con los valores de calidad, diseño e innovación que caracterizan a la marca.
Una de las características que se ha mantenido es el concepto de “piezas”, un guiño al legado histórico de la empresa y a la idea de que cada proyecto educativo se compone de elementos que encajan entre sí: diseño, ergonomía, tecnología y emoción.
Colores que hablan del origen y del entorno
La paleta cromática también se ha actualizado para reflejar el espíritu renovado de FG. Los nuevos colores son más vivos, energéticos y vibrantes, pero conservan la elegancia que siempre ha distinguido a la marca.
Estos tonos evocan la esencia de Tavernes de la Valldigna, el lugar donde todo comenzó, rodeado de mar y montaña. Un paisaje que simboliza equilibrio, naturaleza y creatividad: los mismos valores que inspiran cada diseño de FG.
El regreso de Federico: un icono renovado
Junto a esta nueva identidad, “Federico”, el personaje que ha acompañado a la marca durante décadas, renace con una imagen actualizada. Este símbolo —un joven de 18 años, curioso, alegre y cercano— representa la evolución de la marca y su conexión con las nuevas generaciones.
Con un estilo moderno y desenfadado, Federico se convierte en un recurso visual versátil, presente en packaging, catálogos, redes sociales, camiones, documentos internos y más. Su objetivo es reforzar la cercanía de la marca, humanizarla y hacerla reconocible en cualquier contexto.
Este nuevo Federico mantiene su espíritu original —el niño que aprendía sentado en su pupitre—, pero ahora encarna una actitud activa, curiosa y conectada con el mundo: la misma filosofía que FG aplica al diseñar mobiliario para entornos educativos y de trabajo.
Una marca que evoluciona con el mundo
La nueva imagen de FG no es un cambio radical, sino una evolución natural. Es el reflejo de una empresa que ha sabido mantenerse fiel a su historia mientras mira hacia el futuro con ambición y coherencia.
FG se consolida, así como una marca global, con una identidad visual sólida y contemporánea, capaz de trascender el ámbito escolar y conectar con profesionales de múltiples sectores. Una marca que sigue apostando por la calidad, el diseño y la innovación como pilares fundamentales de cada proyecto.
Los tiempos cambian, nosotros con ellos